Como se forman las olas del mar

Este es un interrogante que nos hemos planteado alguna vez grandes y chicos.

Olas en el mar. Lanzarote.

Antes que nada debemos saber que las olas del mar se forman por varios factores: corrientes marinas, maremotos (tsunamis), mareas; pero el factor principal es el viento y la fricción que este ejerce sobre la superficie del agua, aunque cabe destacar que no debemos confundir olas con ondas.

Sobre un mar en calma, las olas comienzan a formarse cuando el viento sopla ejerciendo presión sobre el agua, formando ondulaciones, lo que se conoce con el nombre de olas capilares, también se las llama ondas. Estas ondas las podemos observar en el mar, un lago, un río o una piscina. Si el viento es suave o cesa de soplar, aún van a continuar en movimiento pero sin elevarse demasiado es lo que llamamos oleaje.

Ondas en las tranquilas y cristalinas aguas de la playa del Papagayo.

Pero si por el contrario, continua soplando con fuerza, la fricción que genera sobre la superficie del mar será mayor, es cuando aparecen las ondas gravitatorias, hay un efecto de realimentación, es decir que ejerce mayor arrastre por lo cual la magnitud de la ola será mayor.

Si bien el viento cumple una función fundamental en la formación de las olas, hay otros elementos que son determinantes: la profundidad del agua, distancia que recorre la ola en el mar, velocidad e intensidad del viento. Una vez que la ola está formada nada la detiene, aunque el viento deje de soplar y en apariencia el mar este tranquilo, recorrerá tal vez más de cien kilómetros para estrellarse en una playa o en un acantilado. Las olas que recorren mas distancia se reconocen porque son redondeadas y llegan distantes entre sí, y golpean con fuerza la costa.

Ola rompiendo en la costa.

Las olas mas “jóvenes” se caracterizan por poseer la cresta de un color blanco por la espuma. La cresta, es la parte más alta de las olas y a la parte más baja se la denomina valle.

Es difícil determinar la altura máxima que pueden alcanzar las olas, se han registrado olas de hasta 20 metros, como fue el caso de España en el mar Cantábrico en el año 2008. Aunque es imposible no recordar la travesía del barco petrolero Ramapo que en 1933 navegaba en el océano pacifico cuando se encontró con una ola de 34 metros, fue una ola solitaria que se formo por una tormenta que duró siete días. En alta mar las olas pueden superar los 50 metros de altura.

Ola gigante en el mar Cantábrico.

Puede parecer que las olas transportan el agua del mar pero en realidad solo la mueven de arriba hacia abajo generando un movimiento circular. Podemos mencionar entonces dos movimientos: uno circular y el otro de propagación, en este último cumple un rol muy importante la energía que libera la ola cuando avanza.

A medida que la ola se acerca a la orilla, roza el fondo del mar, donde la profundidad es menor, va perdiendo fuerza y velocidad, aunque en la superficie sigue viajando a gran velocidad se forma la cresta, pierde estabilidad, cae violentamente y rompe sobre la playa.

Olas rompiendo en una playa.

La profundidad del mar puede cambiar paulatina o bruscamente, de eso va a depender la forma en que rompe una ola. Si el fondo del mar es rocoso o cambia abruptamente las olas son más potentes y  rompen de manera agresiva, pero si es una playa de arena con un fondo que cambia en forma paulatina, las olas llegaran a la costa suavemente, para volver al mar en una corriente inferior, repitiendo el ciclo una y otra vez.

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