Plaguicidas: usos, efectos y tipos

  Los plaguicidas son productos químicos utilizados para combatir plagas en los cultivos que suelen ser devastadoras, además de malezas, hongos, malas hierbas y mosquitos.

Distintas plagas en una planta
Distintas plagas en una planta

El objetivo de utilizar plaguicidas en la agricultura, actividades domesticas y salud pública fue mejorar la calidad de vida de los seres humanos. Aunque luego de diversas investigaciones pudo comprobarse que son tóxicos para los organismos vivos y el medio ambiente.

Esto no quiere decir que sean necesariamente venenosos, pero pueden impactar de manera negativa en el suelo, el aire y en el agua, matando todo tipo de vida (microorganismos, plantas, peces, aves y animales). El término “cida” proviene del latín que significa literalmente «Que mata».

Los compuestos tóxicos de los plaguicidas permanecen durante décadas en el ambiente, por lo que las consecuencias pueden tardar mucho tiempo en manifestarse. Afectan a los trabajadores agrícolas, a los encargados de recoger y reciclar los residuos e incluso a las lavanderas, a los propios productores y a las comunidades cercanas a la producción agropecuaria o industrial.

Sintomas de intoxicación por plaguicidas

La sintomatologia temprana de la exposición directa a estos tóxicos son irritación de la piel y mucosas, dolor de cabeza, mareos y vómito. Si las personas inhalan, ingieren o tocan el producto sin protección el desenlace podría ser fatal.

En los años 80, cuando los efectos tóxicos aun se desconocían, el uso de plaguicidas era una práctica habitual. Se fumigaban las viviendas para combatir y prevenir la aparición de roedores, chinches, moscas y mosquitos. Los bosques y áreas cultivadas eran rociados desde el aire.

Avión rociando un cultivo con plaguicida
Avión rociando un cultivo con plaguicida

Su uso creció hasta un 900% en algunos países provocando miles de muertes. Esto también afectó a niños y mujeres embarazadas, provocando abortos espontáneos, malformaciones congénitas, infertilidad, cáncer de piel, pulmonar y leucemia. Por lo cual toda la población está expuesta a los efectos nocivos y a la intoxicación que provocan estos productos.

Plaguicidas mas usados

Algunos de los plaguicidas más usados son altamente tóxicos, por ejemplo gamexane, el glifosato o el DDT (dicloro difenil tricloroetano). Este último fue utilizado con gran eficacia durante la Segunda Guerra Mundial, para combatir los piojos, transmisores del tifus. Además para controlar infecciones causadas por garrapatas, pulgas, mosquitos y otros insectos transmisores de enfermedades como la malaria y la fiebre amarilla.

A fines de la década del ´30 el químico suizo Paul Müller, re descubrió el DDT, y en 1948 recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina por su descubrimiento. Años mas tarde se demostró que produce desordenes reproductivos, alteraciones del sistema nervioso que puede provocar convulsiones y fallo respiratorio. Es potencialmente cancerígeno, por lo cual muchos países prohibieron su uso por ley.

Sobre el glifosato hay quienes afirman que es tóxico y lo relacionan con el cáncer. Para otros es un herbicida seguro, siempre y cuando se respeten las dosis y las recomendaciones.

Según la aplicación podemos mencionar distintos tipos de plaguicidas:

-Insecticidas

-Fungicidas

-Pesticidas en general

-Agroquímicos como:

-Desinfectantes

-Repelentes

-Abonos

Fertilizantes.

Plaguicidas orgánicos

Los plaguicidas orgánicos, pueden ser una excelente alternativa, especialmente los derivados de plantas o minerales, que permiten el control de las plagas de manera natural.

Algunos de ellos son: cola de caballo, ajo, ortiga, jengibre, albahaca, ajenjo y cebolla. También pueden utilizarse la cascara de huevo, azufre, sulfuro de calcio y jabón de potasa.  El resultado serán cultivos orgánicos y libres de pesticidas dañinos para la salud.

Hombre fumigando sus plantas
Hombre fumigando sus plantas

Cabe destacar que el arsénico, el sulfato de nicotina y estricnina están prohibidos.

Los plaguicidas al igual que otros agroquímicos deben aplicarse con responsabilidad. No hay agroquímicos o plaguicidas seguros, pero si formas seguras de aplicarlos sin afectar el medio ambiente y sin poner en riesgo la calidad de vida de las personas.

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